- Fase 1
Diagnóstico de procesos
Mapeamos qué herramientas usa tu equipo, dónde se copian datos a mano y qué información no tiene dueño ni estado claro.
Resultado: mapa de procesos y prioridades - Fase 2
Arquitectura y desarrollo
Conectamos lo que ya funciona y construimos lo que falta. Primero el cuello de botella que más horas libera; después, el resto.
Resultado: primeras partes en uso mientras se construye el resto - Fase 3
Puesta en marcha y soporte
Ponemos el sistema en marcha junto a tu equipo y lo vigilamos de forma continua para que la operativa no se pare.
Resultado: operativa estable y medible
Inicio / Metodología
Metodología
Tres fases. Sin implantaciones eternas.
Empezamos por el cuello de botella que más horas consume. Tu equipo usa el sistema antes de que esté terminado y nunca se queda sin herramienta.
Lo que no negociamos
Software en el que se puede confiar.
Datos protegidos
RGPD, control de acceso por roles, cifrado y copias de seguridad desde el primer día.
Código mantenible
Tecnología estándar y documentada. Nada de atajos que dentro de dos años nadie sepa mantener.
Trato directo
Hablas con quien diseña y programa tu sistema, no con un intermediario.
Condiciones claras
Alcance por escrito, fases definidas y propiedad del software fijada en el contrato.
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan antes de la auditoría.
¿Tenemos que dejar los programas que ya usamos?
No necesariamente. Si funcionan, los conectamos para que compartan los datos y tu equipo trabaje desde una sola pantalla. En el diagnóstico vemos qué conviene mantener y qué sustituir.
¿Y si no tenemos ningún programa, o el que tenemos no sirve?
Lo creamos. Diseñamos el programa a la medida de tu forma de trabajar: web, de escritorio o con app móvil, según lo que necesite tu equipo.
¿Cuánto se tarda en tenerlo funcionando?
Construimos por partes, empezando por el cuello de botella principal, así que tu equipo empieza a usar el sistema antes de que esté completo. El plazo concreto depende del alcance acordado.
¿Cómo se presupuesta?
Tras el diagnóstico definimos por escrito el alcance y las fases del proyecto. El presupuesto se basa en ese alcance, no en tarifas genéricas.
¿Quién mantiene el sistema después?
El mismo equipo que lo construye: alojamiento, vigilancia de las conexiones, copias de seguridad, soporte y evolución. Las condiciones quedan en el contrato.
¿De quién es el software a medida?
La propiedad queda definida en el contrato desde el principio, junto con el resto de condiciones.
Diagnóstico operativo
¿Dónde está tu cuello de botella?
En 30 minutos revisamos qué herramientas usa tu empresa, cómo circula la información y dónde se están perdiendo horas.
